PATRIMONIO

Jaca es uno de los principales destinos turísticos del norte de España debido a su emplazamiento en uno de los valles pirenaicos más bellos y a un patrimonio histórico artístico, consecuencia de sus más de dos mil años de historia, que la sitúan entre una de las ciudades más antiguas de España.

Primera capital del Reino de Aragón en el S.XI, Sancho Ramírez la nombró sede política y administrativa y al mismo tiempo la configuró desde entonces como una de las ciudades más importantes en el Camino de Santiago al pasar por ella el camino francés, la ruta más antigua y mejor conservada de las existentes.

Esto nos da unas ligeras pinceladas del enorme peso histórico que Jaca lleva a sus espaldas. Recorrer su centro histórico caminando y visitando sus principales monumentos deja a cualquiera con la boca abierta.

Posee una de las primeras catedrales románicas del país que alberga en su interior un museo de arte medieval único, su casco histórico es uno de los más atractivos y mejor conservados de todo Aragón. Jaca es un libro abierto, un viaje en el tiempo en el que se dan cita todos los estilos y todas las épocas, desde la Edad Media hasta la actualidad son numerosas las muestras de edificios singulares y atractivos arquitectónicos. El Ayuntamiento, La Torre del Reloj, el Monasterio de las Benedictinas, las Iglesias de Santiago y del Carmen o la Ermita de Sarsa son excelentes ejemplos pero destacan también el elenco de edificios modernistas y como no sus fortalezas, el Fuerte de Rapitán, ubicado en la cima del monte del mismo nombre y en especial La Ciudadela, fortaleza pentagonal del Siglo XVI situada a escasos metros de La Catedral, ambos muestran el carácter defensivo de la ciudad y de su excelente posición estratégica por estar ubicada a pocos kilómetros de la frontera francesa.

El sabor de sus calles y rincones, sus edificios, su patrimonio, su cultura, sus recoletas plazas, sus parques, sus espacios verdes, su gente y su entorno hacen de Jaca una ciudad inigualable, acogedora y agradable, coqueta, cómoda, que invita al relax, a los recorridos pausados, al disfrute de la historia y de la naturaleza al mismo tiempo, a las charlas y en especial a la amistad.

En resumen, no encontrarás otro lugar tan único y singular para hacer de tu visita una experiencia inolvidable.